jueves 26 de enero de 2012

Circulo vicioso

Me ha vuelto a dedicar otra entrada de blog. Agradeciendome lo del cumpleaños y tal.
Y a mi se me han vuelto a caer las bragas y los lagrimones. Otra vez.

Él me vuelve a remover historias por dentro. Tambien hay que tener en cuenta que esta semana estoy asqueada en el curro, que me quiero largar de aqui, que dentro de nada cumplo 2 años de existencia riojana, y que en definitiva estoy entrando en una crisis de invierno importante.

Y es que a veces necesitas un abrazo, por muy chulita e independiente que seas.

La cuestion es que los del bombero, que anoche durmió en mi cama con una borracha y fumada version de mi misma, no me llenan tanto como los de mi ciborg madrileño por mucho empeño que le ponga. Porque con el me falta algo. Porque se me queda corto. Porque le tengo cariño, pero no estoy enamorada de el. Aunque el de mi si.

Los abrazos de el de Madrid son diferentes. Me hacen sentirme pequeña, y tan vulnerable como segura. Y eso es algo que adoro.

Le quiero muchisimo, pero temo volver a las andadas por tercera vez, dejarle por tercera vez, y que me acabe mandando a la mierda por primera y ultima vez.

Dios, estoy saturada. Yo solo quiero un abrazo.

2 Comentarios:

Robert Parr dijo...

Xiqueta, seguramente no vuelva a hacer comentarios. He estado relellendo entradas antiguas y tengo la sensación de saturar tu blog. Si hay algo que odio es sentir que me hago pesado.

El que confunde el sexo con el amor es que no conoce el valor de un abrazo. Lo que alguien te puede llegar a hacer sentir, sea incomodidad y agobio o vulnerabilidad y seguridad, solo se conoce cuando esa persona te mantiene tan cerca suyo como es físicamente posible, aunque solo sea por una fracción de segundo.
Que encuentres lo que necesitas y no lo que estás buscando.
No dejaré de leerte.

la niña destronada dijo...

Pequeño lerdo (de buen rollo, y con cariño), te diré que se agradecen tus comentarios.

Mas que nada porque muchas veces se valoran mas las observaciones de alguien que no te conoce de nada. Digamos que es la objetividad elevada a mil siete. Y algo asi es importante cuando estas tan obcecada en tus mierdas que no puedes verlas desde fuera.

Como dejes de comentarme por algo asi, procedere a cagarmentusmuertospisaos, que es lo que suelo hacer cuando monto en colera.

Tu mismo. Ya te he avisado.
He dicho.